Nadie puede pretender que los cuentos
sólo deban escribirse luego de conocer sus leyes. En primer lugar,
no hay tales leyes; a lo sumo cabe hablar de puntos de vista, de
ciertas constantes que dan una estructura a ese género tan poco
encasillable; en segundo lugar, los teóricos y los críticos no
tienen por qué ser los cuentistas mismos, y es natural que aquéllos
sólo entren en escena cuando exista ya un acervo, un acopio de
literatura que permita indagar y esclarecer su desarrollo y sus
cualidades.
Julio Cortázar
Como en Tlön nos jactamos de estar avant-garde y hoy en día hay una revalorización sibarítica de la gastronomía, nos metemos en la cocina de los escritores, ese lugar donde se mezcla el talento con el oficio, sazonándolos con especias secretas.
Algunos de ellos accedieron a compartir sus recetas magistrales. Sin embargo, y tal cual sucede cuando preparamos un pastel, el éxito de la empresa dependerá de la pericia del cocinero. Y aún así, podemos degustar pasteles sabrosos y pasteles extraordinarios.
Los habrá de vainilla, de naranja, de chocolate... Los comensales optarán de acuerdo con sus preferencias. Los paladares más sutiles incluso podrán reconocer un dejo de canela o de jenjibre.
Así es la literatura, una gran vidriera apetitosa.Y en la pastelería de Tlön contamos con los mejores maestros del barrio. Sírvanse, damas y caballeros.
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